El Coro Ars Nova, bajo la dirección de quien fuera titular de la agrupación desde 2004 hasta 2013, Javier Castro, ofrece en el auditorio del Conservatorio Profesional de música de Salamanca un recital en el que interpreta gran parte de la obra vocal del compositor burgalés Antonio José.

Antonio José (1902-1936) es aún un músico por descubrir para la mayor parte de los aficionados españoles. Aunque no es sencillo escuchar música suya en los repertorios tradicionales de las temporadas de conciertos, la recuperación que se está produciendo en los últimos tiempos de su obra ayuda sin duda a poner en valor su calidad como compositor en una España cuyos músicos e intérpretes más admirados habían tenido que marcharse a desarrollar su arte fuera del país, especialmente a París. Antonio José estuvo en la capital francesa solamente los veranos de 1925 y 1926, quizás, poco tiempo como para entrar en pleno contacto con las vanguardias europeas, entonces, en plena ebullición. Donde realmente se formó como compositor fue en Madrid, becado por la Diputación de Burgos entre los años 1920 y 1924, ciudad en la que coincidió con otros compositores e intérpretes de prestigio que marcaron su evolución estilística. A pesar de su temprana muerte, fusilado con tan solo 34 años por los sublevados del bando nacional al estallar la Guerra Civil, Antonio José pudo crear una obra significativa y abarcar bastantes géneros compositivos. Su estética es conservadora en sus planteamientos, asumiendo rápidamente como fuente de inspiración la tradición castellana y española e integrándose de este modo en los neonacionalismos que tan de moda estaban desde finales del siglo XIX. Sin embargo, a pesar de este lenguaje tradicional, su genialidad aporta claras muestras de haber asimilado perfectamente la expansión tonal de la segunda mitad del siglo XIX, al contrario de lo que sucedía con otros compositores españoles hoy absolutamente olvidados. Aunque no es fácil predecir la evolución estética que Antonio José hubiera experimentado en aquella España tan convulsa y tan poco fructífera en el ámbito de la cultura, de no ser por su trágico y temprano final, el compositor burgalés probablemente se habría convertido en uno de los músicos más importantes del siglo XX en España.

El Coro Ars Nova realiza un repaso de gran parte de la obra vocal (coro, coro y piano y piano y voz) del músico burgalés con un programa que incluye las siguientes piezas:

Himno a Castilla
(Voz: Cari Argente, 
Piano: Javier Castro)

Tres Cantigas de Alfonso X

– Maravillosos et piadosos
– Ben per está os Reis
– Todo logar pode ser defendudo
(Mezzo solista: Inmaculada Vara. Tenor Solista: Fco. Javier Sariot)

El Picotín
(Voz: Inmaculada Vara, 
Piano: Miguel Ángel Caro)

Romance de Rosa Fresca

Cinco canciones de niños para voces blancas
– La mañana (Óscar Arroyo, piano)
– Balada (Yolanda Alonso, piano)
– El piojo y la pulga. (Óscar Arroyo, piano)
– Canción de cuna (Miguel Ángel Caro, piano)
– Canción del alba (Amanda González, piano)

Cuatro canciones populares burgalesas
– Yo se cantar y bailar
– Aquel galán que allá viene
– De tres manadas gavilla
– Todo lo cria la tierra
(Soprano solista: María del Monte. Barítono solista: Daniel Estévez)

El molinero
(Voz: Sandra Redondo, Piano: Javier Castro)

Cinco coros castellanos
– Esto va güeno. tonada de baile
– El molinero. Canción burgalesa
– Agudillo. Tonada de baile
– La tarara. Tonada de baile
– Ay, amante mío. Tonada de baile

Entrevista a Javier Castro, director de Ars Nova

En la música de Antonio José no percibimos la tragedia y el horror de su época, sino una alegría sincera que surge de la naturaleza

Javier Castro, catedrático en el Conservatorio Superior de Salamanca, se pone al frente de Ars Nova para dirigir este concierto en el que pretende acercar la música de Antonio José al público salmantino. Estudioso de la obra del burgalés y, comprometido con la divulgación de la misma, ya ha dirigido el conjunto de su obra orquestal.

Nos encontramos en este concierto con la obra vocal de Antonio José Martínez Palacios, ¿qué es lo que le atrae de la figura de este compositor?

Antonio José me ha acompañado desde mi juventud. Soy burgalés, y allí se cantaban algunas de sus obras corales. El director de mi coro había hecho un arreglo para voces mixtas del “Agudillo”, el tercero de los Cinco coros castellanos, y lo he cantado desde que tengo 15 o 16 años. Luego llegaron a mis manos algunas de sus partituras para piano solo. En cierto modo, siempre fue una figura o, mejor dicho, un nombre que estaba ahí, pero no sabíamos mucho de él. Apenas que había nacido en Burgos y poco más. Mi profesor de piano me regaló su cancionero y ahí pude leer una muy interesante introducción con datos de su biografía que había redactado Miguel Ángel Palacios. Recuerdo que revisé con atención las piezas del cancionero e incluso me atreví a armonizar una para coro a cuatro voces y a llevársela a nuestro director para ver si podíamos probarla. Desde estos primeros contactos con la música de Antonio José, me ha atraído el carácter directo y sincero de su obra, y también el misterio que envolvía su música. El nombre me fue siempre muy familiar, pero sabía poco de él y conocía poca música.

Afortunadamente, en los últimos años se han sumado mucho esfuerzos para difundir su obra y también su vida, destacando la publicación del libro En Tinta Roja del mencionado Miguel Ángel Palacios en 2002 y la publicación en disco y en papel de varias de sus obras orquestales y corales. Primero he sido receptor de todas esas novedades, y después he tenido la fortuna de poder difundir la música de Antonio José y estudiar sus obras a fondo al dirigir con la Orquesta Sinfónica de Burgos la totalidad de su obra sinfónica. Cuanto más profundizo en sus partituras, más atraído me siento por ellas.

¿Cómo describiría la música de este autor? ¿Cuáles son sus rasgos más característicos dentro de su contexto histórico?

Es una música directa y sincera, desprovista de grandes artificios o de opulencia. Sin duda, su modelo era la sencillez de la música popular, que consideraba el germen de toda belleza. Sin embargo, era un gran armonista, y era capaz de revestir a una misma melodía de gran variedad de matices a través de diferentes tratamientos armónicos. Poseía una gran imaginación en este aspecto, y también fue muy atrevido e innovador usando, por ejemplo, las diferentes posibilidades tímbricas del coro. Como orquestador siguió al principio los ejemplos de Ravel, Debussy y Wagner y, en su inconclusa ópera El Mozo de Mulas, ya se adivina un estilo personal. Sus obras corales y camerísticas están muy bien equilibradas desde el punto de vista formal y en las obras de gran formato como la Sinfonía Castellana demuestra ser atrevido y audaz en el tratamiento de la forma. Aún tomando por modelo las canciones populares, siempre sintió rechazo por las músicas frívolas o desprovistas de arte que solamente buscaban el aplauso fácil del público.

¿Cómo se explica que la figura de Antonio José haya tardado tanto tiempo en recuperarse, a diferencia de otros artistas de su época?

Su prematura desaparición tras ser fusilado en septiembre de 1936 lo sumió en un profundo olvido. Era el director del Orfeón Burgalés, y en su ciudad era realmente alguien querido y apreciado por la inmensa mayoría de la ciudad, por su carácter afable, su talante abierto y su disposición a ayudar a los demás y de contribuir a mejorar la vida cultural de la ciudad. Su desaparición se convirtió en un tema tabú: los verdugos sabían que no tenían nada de lo que presumir al hacerlo desaparecer y el caso se extinguió. Todos sus allegados y amigos evitaban hablar sobre él o mantener viva su música, temiendo posibles represalias, y su figura pasó al olvido para la España de posguerra. Solo el empeño de unos pocos a partir de los años setenta ha conseguido poco a poco que se vaya redescubriendo su figura.

¿Por qué ha elegido el coro Ars Nova para el desarrollo de este programa?

El coro Ars Nova es una formación que conozco perfectamente tras trabajar durante muchos años con ella. Es un coro flexible, capaz de adaptarse a varios repertorios muy diferentes, y Antonio José y su música han conectado siempre especialmente con el coro. Por encima de la calidad técnica de sus componentes, es su entusiasmo buscando la esencia de las obras que interpreta y el sentido de trabajo en equipo de todos ellos lo que hace posible poder afrontar desafíos tan grandes como este. Los Cinco coros castellanos son sin duda uno de los ciclos más complicados técnica y musicalmente que existen para coro a capella, y el coro Ars Nova está preparado para asumir el reto de trabajarlos.

¿Qué nos diría para que nos acerquemos al concierto del sábado?

Que vamos a escuchar buena música y que vamos a escuchar vida. Por encima de un muy buen coro, fantásticos pianistas y excelentes cantantes solistas (el concierto también tendrá algunas obras para coro y piano, para voces solas y piano y para coro a capella con solistas), lo que vamos a disfrutar es la música de una persona noble y sincera que escribió con el corazón y que nos dejó con su obra su mensaje de vida y belleza, obra y vida injustamente arrancadas con su fusilamiento. Y, al contrario que con otros artistas de su época, en la música de Antonio José no percibimos la tragedia y el horror de la época que le tocó vivir, sino más bien una alegría sincera que surge de la naturaleza. El sábado podremos impregnarnos algo de este mensaje.

El Coro Ars Nova

Se ha consolidado como una de las agrupaciones vocales más interesantes e innovadoras del panorama nacional, resultado de una meticulosa planificación de ensayos y de una cuidada elección de programas y proyectos. Fruto de este trabajo, el coro recibe importantes invitaciones y reconocimientos como la consecución del primer premio en el concurso internacional de coros de Avilés de 2010 o la invitación para actuar junto a la Orquesta Sinfónica de Castilla y León bajo la dirección del Maestro Alemán Titus Engel en el concierto inaugural de Festival de las Artes de Castilla y León 2011.

Mención especial merecen la interpretación de la Pasión Según San Juan bajo la dirección de Javier Castro en la Casa del Cordón de Burgos en 2008 dentro de la programación cultural de Caja de Burgos, que obtuvo un sonoro éxito de público y crítica, y el concierto en el Auditorio Lienzo Norte de Ávila bajo la dirección del maestro suizo Diego Fasolis en 2010 interpretando la Misa del Papa Marcello de P.G. Palestrina y el motete Jesu Meine Freude de J.S. Bach.

El entusiasmo de sus componentes se combina con un minucioso y profundo trabajo de cada uno de los programas interpretados, y con una curiosidad que lleva al coro a acercarse a todo tipo de repertorios; desde el estreno de la Cantata Vitae Mysterium de la compositora Pilar Jurado (Junio 2011) hasta obras emblemáticas del renacimiento de los siglos XV y XVI. (Marzo 2009)

Durante el año 2012, el coro ARS NOVA interpretó en distintas ocasiones una reconstrucción del Officium Defunctorum de Tomás Luis de Victoria incorporando partes de canto llano interpretadas por la Schola Gregoriana del Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Para ello se ha utilizado un enfoque interpretativo historicista leyendo directamente del facsímil de la edición original de 1605, en notación mensural blanca.

También interpretó con gran éxito El Mesías de Haendel en el teatro de Caja Duero de Salamanca y en el Teatro Principal de Burgos. Ha sido dirigido, además de por los ya mencionados, por maestros de la talla de Vasco Negreiros, Nacho Rodríguez o Alessandro Quarta.

Entrevista e imágenes, cortesía del Coro Ars Nova
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